No ha sido una sorpresa para esta redacción descubrir que el tercer trabajo de Corrado Sardella  (a.k.a. Doracor), es el mejor ofrecido hasta la fecha.Y lo es porque, primero, confiábamos ciegamente en su trayectoria. Y segundo, conocemos Antiche impressioni  versión demo desde primeros de año en que nos facilitó un avance previo (cosa ésta nada frecuente entre los músicos que están a punto de lanzar una obra). Este nuevo álbum conceptual consta de tres largas partes más el tema final Sorge il sole. Una de sus bazas definitivas en la consolidación del sonido Doracor  es el incorporar cada vez más músicos de "verdad" al contexto de grupo, abandonando a pasos agigantados la sensación fristrante de grabación casera que acompaña a todo disco de bajo presupuesto tocado sólo con teclados y material informático. Aquí tenemos la voz y guitarra solista (¡soberbia!) de  Massimo Farina. Las acústicas sensibles y delicadas de Marco Fedele. Y cómo no, los insuperables teclados, sintes, batería y bajo del proprio Corrado en un alarde instrumental que hace recordar a los más grandes. Capítulo aparte sería destacar la sobrecogedora voz soprano de Dea, la cual consigue efectos magnificos en determinados pasajes de la nueva música de Doracor. Intimista, melancólica, pirotecnica, descriptiva, autobiográfica del autor y sobradamente espectacular. Así es Antiche impressioni, una cosecha de los mayores logros de los discos anteriores, con mayor estudio arreglístico, mejor sonido, ideas desbordantes y fantasía ilimitada. En esta ocasión y como ya es habitual en Corrado, da las gracias a sus influencias directas para este CD: Modri Efekt, Sfinx, Synkopy, Dice, Crucis, Cast, Genesis (el espíritu de Banks siempre flota en el ambiente), Flame  Dream, Il Trono dei Ricordi, Mongol, Cliffhanger, Arena, Moongarden, Le Orme (otros siempre presentes en su estilo) y... ¡Ennio  Morricone! (¡un grande del "prog-filmico" italiano, en verdad!). Una obra sensacional que recomiendo sinceramente para todo amante del prog sinfónico experto en bellezas musicales.

J.J.Iglesias